¿Qué calderas tienen un impacto positivo en la atmósfera?

Las calderas son un elemento esencial en las casas para asegurarnos una mejor temperatura durante el duro invierno y el acceso a agua caliente para ducharnos cómodamente.

Ante, las últimas tendencias que buscan ofrecer productos ecológicos, el mercado se ha llenado de calderas qué presumen de tener un impacto positivo en la atmósfera, pero ¿Realmente lo cumplen?

Por una parte, destacan las calderas domésticas de bajo NOx, que utilizan una tecnología mediante la cual pueden refrigerar las llamas en la rampa de quemadores para reducir su temperatura y disminuir las emisiones de óxidos nitrosos.

Su competencia directa son las calderas domésticas de condensación, que aprovechan el calor latente contenido en los gases de la combustión suministrándolo al sistema de producción de agua caliente y calefacción de la caldera. Consiguen ahorrar hasta un 33% de energía y disminuir significativamente las emisiones de CO2. Estas calderas domésticas de condensación son menos contaminantes que las de bajo Nox.

Sin embargo, estos dos tipos de calderas funcionan con combustibles como la electricidad y gas, por lo que su impacto en la atmósfera, aunque menor que el de las convencionales, sigue siendo muy alto si lo comparamos con las nuevas calderas que están revolucionando el mercado: las de biomasa.

Estas calderas como las de biosan emplean biocombustibles que se encuentra en la naturaleza y materiales reciclados para beneficiarse de su poder calorífico como combustibles y de sus numerosas ventajas medioambientales.

Un ejemplo de estas calderas con un impacto positivo en la atmosfera son las calderas de pellets, que emplean este nuevo material confeccionado con restos de vegetales (cáscaras, huesos, trozos de madera, ramas…) y cuya emisión de CO2 es tan reducida que no perjudicar al medio ambiente. De forma, que contribuye a reducir el agujero de la capa de ozono.

Además, se trata de un material que se elabora tras la limpieza de los montes, por lo que ayuda a evitar los incendios que tan perjudiciales son para la atmósfera.

Y hasta sus cenizas son biodegradables, pudiendo volver a ser empleadas como abono, respetando y protegiendo al medio ambiente.

En este sentido, podríamos afirmar que las calderas de pellets son las calderas que más impacto positivo producen en la atmósfera.