Mi vida diaria

Hace algunos días estuve pensando en mi vida diaria. Este es mi blog personal, pero lo cierto es que publico muy poco sobre temas privadas, sobre todo mi rutina. Me gustaría compartir contigo, querido lector, algunas de mis ideas acerca de lo que debe ser el buen vivir. Espero tus comentarios, ya que esta bitácora es una ventana a mi vida. Espero que no seas tímid(a) y me comentes qué haces tú en tu día a día.
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Por ejemplo, yo comienzo mi día haciendo ejercicios con mi amigo Fernando. Cada mañana lo recojo en la puerta de su casa a las 7 en punto, y vamos juntos a correr. Nuestro tramo es un tanto largo, exactamente 8 kilómetros. Muchos de nuestros amigos nos dicen que una distancia un tanto exagerada, pero nosotros creemos que está bien así, porque el ejercicio físico es muy bueno para el cuerpo, y sobre todo, la mente. Ambos, Fernando y yo, estamos muy copados de trabajo, y esto nos genera un gran estrés. Cada día es un alivio descarga toda nuestra mala energía en la pista de correr, pues regresamos a nuestras vidas mucho más relajados para tomar las decisiones que nos llevaran a los sitios o metas que deseamos. Al menos eso es lo que pensamos nosotros. Recientemente decidimos mejorar nuestros tiempos, pues ya nos sentíamos con nuestros cuerpos lo suficientemente en forma. Fue entonces que Fernando logró hacer los 8 kilómetros en menos de una hora. Realmente esto es un gran logro para nosotros, pues la distancia es de respeto. Yo aún no lo consigo, pero estoy intentándolo todos los días en las mañanas.
A la práctica deportiva se suma una dieta al menos controlada. Yo no me cohíbo de comer helados y dulces, solo que lo hago con medida. No tiene ningún sentido que haga ejercicios todas las mañanas y eche por la borda mi esfuerzo comiendo de manera desmedida.
A Fernando le ocurre otro tanto, aunque en menor medida, ya que él si se encuentra en su peso ideal. De hecho, él hace ejercicios para mantenerse, y no como yo, que busco bajar de peso.
Lo bueno es que ya corremos juntos desde el año pasado y nos hemos mantenido fieles al ejercicio, aunque a veces falta uno u otro de nosotros. La vida diaria es más fuerte que nuestro deseo de hacer ejercicios, y a veces faltamos algunos días de la semana.